¿Qué es la Unión Portuaria de Chile?

La Unión Portuaria de Chile es una organización conformada por sindicatos de trabajadores portuarios del país, presente en los puertos de Iquique, Tocopilla, Antofagasta, Chañaral, Caldera, Huasco, Ventanas, San Antonio, Panul, Puerto Central, Lirquen, Coronel, San Vicente, Talcahuano, Penco, Muelle CAP, Corral-Valdivia, Calbuco, Puerto Montt, Chacabuco y Punta Arenas, sumando 5620 trabajadores entre eventuales y contratados. Agrupados en 84 sindicatos y federaciones.

Historia

La UPCH es la heredera de la Coordinadora Nacional de Trabajadores Portuarios quien desde el año 2000, con el inicio del proceso de licitación de los puertos fiscales (ex Emporchi), donde se buscó inicialmente mitigar los efectos que ello traería a los trabajadores portuarios (muchos fueron desvinculados de la industria), para después conseguir mejores condiciones laborales y económicas a los que quedaron trabajando. Este fue un proceso duro, no exento de luchas algunas con heridos y presos, pero se logró un aumento significativo en los ingresos de los trabajadores e iniciar un proceso de mejoramiento de las condiciones al interior de los puertos.

Para el año 2009 la Coordinadora había conseguido sus metas, pero ahora quedaba iniciar un proceso de mejoras y reformas estructurales de las condiciones laborales de los trabajadores, situaciones que se dan por una legislación nacional débil y confusa del trabajo portuario. La falta de espacios de dialogo real y vinculante entre los actores de la industria (Empresas, Estado y Trabajadores) y verdadera voluntad de atender los problemas que se observaban, obligó a llevar a cabo un proceso de movilizaciones que empujara la creación de mesas reales de trabajo para corregir las situaciones. Para ello se dejó la estructura antigua de la Coordinadora y se reorganizó el movimiento portuario en torno a la Unión Portuaria, estructurándose zonalmente en 5 zonas (Norte, Atacama, Centro, Biobio y Sur) con características propias, pero con demandas transversales.

Se decidió mantener una estructura federativa, con independencia zonal para atender sus propios problemas, pero con acuerdos y demandas transversales para atender problemas de índole nacional. A su vez se estructura horizontalmente, con estructura de Vocerías de Agenda, Secretaría de Acta, de Conflicto y Comunicaciones, pero siempre dejando el peso de las decisiones finales a las Asambleas locales que envían a su Vocero a las reuniones de negociación y de coordinación nacional, ello con el fin de evitar caudillismos y prevenir semillas de cooptación.

Las líneas de acción nacionales se generan en los Congresos Nacionales de la UPCH, que se realizan 2 veces al año a cargo de un puerto de la organización, a la cual asisten representantes de todos los terminales en los que se encuentra presente la organización. Durante el año se realizan reuniones de coordinación donde se va evaluando el cumplimiento de esas líneas de trabajo y analizan problemas particulares del momento.

Objetivos de la organización:

  • La defensa irrestricta de los derechos de los trabajadores y trabajadoras, tanto individuales como colectivos y siempre buscando el trabajo digno y moderno. Por lo mismo que las empresas cumplan la ley y el estado siempre la haga cumplir (como las evidentes acciones antisindicales que existen).
  • La procura de mejoras en la calidad laboral de vida de las y los trabajadores portuarios, sus familia y su comunidad.

Somos autónomos y sindicalistas y siempre nos guían los intereses de los trabajadores y el desarrollo del país, de forma inclusiva y participativa. Nuestras propuestas y decisiones provienen de nuestras asambleas sindicales y congresos y son independientes de los intereses partidistas y empresariales.

Todo uso de fuerza o algún tipo de coacción y coaptación para intervenir y modificar las decisiones legitimas y soberanas de los trabajadores las consideramos acciones antisindicales y un atentado a la libertad sindical, la misma que el Estado chileno juró defender ante la OIT.

Creemos en el dialogo real y vinculante entre las partes que intervienen en el sector (trabajadores, empresas y estado), la creación de espacios permanente donde ello se dé, donde se discutan y busquen soluciones a las legitimas aspiraciones de los trabajadores que soberanamente deciden y procuran alcanzar. Espacios donde intervengan los legítimos representantes de cada actor y exista la real voluntad de encontrar soluciones.

Creemos en la legitimidad de la participación democrática de los actores que intervienen en un sector, que viven las consecuencias de una decisión tomada, en la generación y discusión de las propuestas que vengan de ellos y en los acuerdos legitimados por todos los afectados, así sean trabajadores y comunidades, como la forma de legitimar y entregar estabilidad y desarrollo inclusivo.

Eso si, legitimamos el uso de la huelga como medio para defender eficazmente el respeto inequívoco de los derechos individuales y colectivos de las y los trabajadores y para procurar una mejora calidad laboral y de vida para las y los trabajadores en caso que la voluntad de dialogo real y eficaz, para encontrar soluciones, no exista o no se dé.